Nuestro Despacho
El despacho fue fundado en el año 1998 por Luis de Las Casas Marchante y Joseba de Las Casas Pérez de Orueta, tras la disolución del Estudio Jurídico Ibarbia & Lasagabaster, S.C. Desde su origen, el despacho se ha caracterizado por una práctica jurídica rigurosa, basada en el estudio profundo del Derecho y en una atención directa y personalizada a cada cliente.
Con más de veinticinco años de ejercicio profesional, el despacho ha intervenido en numerosos procedimientos judiciales y extrajudiciales, acumulando una amplia experiencia en la resolución de conflictos civiles y laborales. Esta trayectoria continuada ha permitido consolidar una forma de trabajo sólida, prudente y eficaz, orientada siempre a la defensa de los intereses del cliente.
Especialización y experiencia
La actividad del despacho se centra principalmente en el Derecho Civil y el Derecho Laboral, áreas en las que se ofrece un asesoramiento integral tanto a particulares como a empresas.
En el ámbito civil, el despacho cuenta con una extensa experiencia en herencias y sucesiones, reclamaciones de deudas, contratos, arrendamientos, propiedad horizontal, desahucios y reclamaciones derivadas de accidentes de tráfico. En el ámbito laboral, se presta asesoramiento y defensa en despidos, sanciones, expedientes de regulación de empleo, incapacidades laborales, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, así como en procesos de negociación colectiva.
La combinación de conocimiento técnico y experiencia práctica permite abordar cada asunto con una visión realista, valorando desde el inicio las posibilidades jurídicas y las distintas alternativas de actuación.
Filosofía de trabajo
La filosofía del despacho se basa en una premisa clara: cada asunto merece un estudio individualizado y una estrategia jurídica propia. No se aplican soluciones estándar ni enfoques automáticos, sino que cada caso es analizado en función de sus circunstancias concretas.
El despacho apuesta por:
Un análisis exhaustivo de la situación jurídica del cliente
Una comunicación clara y comprensible, sin tecnicismos innecesarios
Una defensa firme y responsable, tanto en la negociación como ante los tribunales
Desde el primer contacto, el cliente recibe información transparente sobre la viabilidad del asunto, los posibles escenarios y las actuaciones a seguir.
Trato cercano y confianza
Uno de los valores fundamentales del despacho es el trato directo y personal. El cliente es atendido directamente por los profesionales del despacho, sin intermediarios, manteniendo una relación cercana y de confianza durante todo el procedimiento.
Se considera esencial que el cliente esté informado en todo momento del estado de su asunto, de los plazos relevantes y de las decisiones que deban adoptarse, fomentando una relación basada en la confianza mutua y la claridad.
